martes 21 de junio de 2011

Decálogo para insomnes

La humanidad entera se divide en cuatro bandos: los que madrugan porque confían en que así Dios les ayuda, los que están seguros de que no por mucho madrugar amanece más temprano, los que no se plantean ninguna reflexión sobre el madrugonazo porque en su vida han tenido necesidad de madrugar (a menos que la fiesta haya estado excepcionalmente buena) y el bando de los insomnes.

Yo que he padecido desde la infancia de los embates de muchas más madrugadas de las que hubiera deseado -por necesidad y por insomne- he llegado a ciertas conclusiones sobre la peligrosidad implacable de los madrugonazos.

1- El insomne madrugador es un tipo que se parece un montón a uno mismo pero no puedes confundirte: no lo es. Nunca lo es. Aquel que es alcanzado por la madrugada inclemente es una versión caricaturizada del tipo que solemos ser a otras horas del día.

2- Durante la madrugada los fantasmas son más grandes y uno jura que eso que está pasando o pensando es importantísimo. Duerma cuatro o cinco horas de sueño profundo y al abrir los ojos vuelva a encarar a sus fantasmas. Descubrirá, casi siempre, que las caricaturas ahora son ellos.

3-Aplíquese exactamente lo mismo del punto anterior a las “ideas geniales” y a “las decisiones radicales” que se le ocurren a uno entre las 3 y las 5 AM.

4- Y aplíquese lo mismo a esa persona espectacular que uno conoció la noche anterior y que ahora mismo, ya bien entrada la mañana y en medio de la resaca, no se parece en nada a lo que recordábamos de ella. “Qué raro, es que parece ahora otra persona”. Ah, y no se ingenuo, tenga siempre presente que esa persona está pensando exactamente lo mismo de usted.

5- Cuídese de la gente que le dice: “Anoche no pegué el ojo y estuve pensando muchísimo y creo que encontré la mejor solución para el problema”. Ése pana no sabe aún el disparate en el que está metido y en el que está a punto de hacerle cómplice.

6- Si alguna vez alguien le llega a hacer el siguiente comentario: “He estado muy insomne últimamente, pero lo disfruto porque me pongo muy creativo”, más vale que se lance por la ventana o a correr por la mitad de la calle aunque vengan carros. No, mentira, mejor láncelo a él. Por favor, libre por todos.

7- Aquellos madrugadores que no aprenden a reírse (al menos un poco) de las veces que se han hallado en alguna de los 6 situaciones anteriores, no tienen noción de lo que es la autocrítica ni tampoco sentido del humor.

8- Las ciencias y las artes han fracasado estrepitosamente. No es posible que aún nadie haya inventado un botón para insertárselo quirúrgicamente a uno en la sien derecha y así autoinfligirse la pausa: “Deja la pensadera de pendejadas y apágate ya”. ¡Puf!

9- El insomnio es lo más parecido que exista a la locura. Pero hay una prueba de fuego para distinguir una cosa de la otra: si en medio de la madrugada usted se da cuenta de que los sonidos de su propio corazón no lo dejan dormir puede tener la seguridad de que ya no es insomne sino que definitivamente es loco. Bueno, o padece usted de un sentimiento de culpa que es aún peor que la arritmia.

10-A la gente que le encuentra alguna gracia o algún provecho en llamar en medio de la madrugada para asustar a los pobres que atienden con el corazón en la boca al otro lado de la línea, deberían internarlos en un psiquiátrico nocturno donde se les someta, noche tras noche, de por vida y hasta que amanezca, a un aparato que les amplifique el sonido de su propio corazón. Afortunados aquellos de entre ellos que escuchen algo, porque no hay nada más ensordecedor que el sonido del silencio.


15 comentarios:

Verónica Cento dijo...

Soy una insomne de a ratos, y la verdad que las pocas veces que sufro la falta de sueño puedo decir que sí, que uno llega al borde de un delirio extraño. Primero porque la cabeza te maquina cosas sin sentido, las cuales giran y giran sobre un mismo eje. Puede ser espeluznante, José.
Buen texto. Me recordó mucho al insomne inolvidable de Ramos Sucre.

Un abrazo!

Jose Urriola dijo...

Verónica,
Gracias por tu comentario. No conozco ese texto de Ramos Sucre ¿lo tendrás por casualidad? me encantaría leerlo. Un abrazo

Anónimo dijo...

Soy de los que no sufren nunca de insomnio, pero gustosamente te cambiaria horas de sueño , por ese don de distraernos con tus trabajos.
Muy probablemente los creativos, no tienen mucho tiempo para caer en brazos de Morfeo, ja,ja.
C. Casano

PANAMAYOR dijo...

Presumo cercanas noches de párpados abiertos, amigo. Espero que amainen, sería lo mejor, pero si no, que nos sigan dejando buenos textos como este. Abrazos.

Jose Urriola dijo...

C. Casano: Qué buena vaina que yo no heredé de usted esa facilidad para el sueño. Aunque he de reconocer que ahora mismo estoy en una etapa de buen dormir que se agradece. He conocido tiempos mucho peores. Se le quiere y se le tiene presente a tiempo completo

Mi gran pana Ricardo: gracias mil por leer y comentar. Pendientes para vernos muy pronto y hablar largo y tendido como se merece. Un abrazo

Anónimo dijo...

Creí ser insomne, ahora sé que soy una desquiciada.
Gracias Dr
EBE
PD: Rico leerte de nuevo

fugapermanente dijo...

Me encantan estas sincronías. Justo estaba pensando que ojalá que la noche durara mucho porque tengo trabajo qué hacer. Ese pensamiento se parece peligrosamente o mejor dicho llama peligrosamente al insomnio. Y eso está mal, muy mal! en especial cuando tienes dos bebés que se despiertan un viaje de veces todas las noches "y no te dejan dormir". Gracias, José, me salvaste. Que no dure mucho. Mejor que no dure mucho esta noche. Y te preguntarás, ¿si tiene tanto qué hacer qué hace visitando mi blog? yo me pregunto lo mismo, pero antes de ponerme a divagar mejor trabajo media horita y me voy a la almohada. Me gustó esta visita. Gracias.

Jose Urriola dijo...

Keila, pues yo agradezco mucho este momento de distracción que te permitió visitarme y dejarme ese hermoso comentario. Que sea leve el trabajo y que no te trasnoches (aunque tener dos criaturitas exigiendo por su mamá es la mejor razón del mundo para trasnocharse). Un abrazo

A-nah! dijo...

Según mi paquete de Stilnox me quedan 38 noches de sueño garantizado... con los habituales síntomas secundarios de locura leve y desórdenes emocionales que pueden manifestarse en forma de llanto desesperado sobre una ensalada de lentejas en el almuerzo.

Nota mental: no salar los alimentos antes de comerlos.

the goddamn devil dijo...

jajajajajajajajajajajaja yo tengo mis temporadas de insomnio y de verdad me asusta la cantidad de locuras que me pasan por le mente en esas horas de desvelo, menos mal que llegan las 6 de la mañana me paro de la cama y se me olvida todo eso...
aunque el insomnio me sirvio mucho para agarrar esa radio de noctambulos que nos gastamos y que a veces es mucho mejor que la radio de dia, porque la de madrugada suele estar llena de temas viejos pero buenos, de esos que te remueven alguna que otra fibra del pasado, mas fino...
saludos estimado, muy bueno

Cynthia dijo...

Años sin leerte José! y el otro día te recordaba, pensaba llamar a la acupunturista que trataba el insomnio... recuerdas? pero eso parece una cosa que crece y desaparece y vuelve a surgir. Como intentar atrapar una mariposa fantasma. Igualmente para quitarse el tonto insomnio cuando no se quiere ir..
El ruido del corazón y el sonido del silencio...magnífico! ni qué decir de escribir correos a esa hora y quedar luego como un tonto o un loco... De pronto podría escribirte :-? tranquilo, es una broma..
Un abrazo, se te quiere siempre,
Cynthia

Jose Urriola dijo...

EBE: No me creas con lo del asunto de la prueba de fuego para saber si uno es insomne o loco. Eso me lo dijo una vez un insomne empedernido ("últimamente lo que me da más miedo es que no puedo dormir porque me escucho el corazón") y me aterroricé. Pero seguro que la teoría la inventó entre las 3 y las 5 AM, así que no hay que pararle en lo absoluto a ese loco.

Ana: De verdad ¿cómo haces para ser tan cómica? Qué risa. Gracias mil. Se le quiere mucho, amiga mía.

Ernesto: Punto para ti. La radio en la madrugada es muy superior a la del resto del día. Buena música y un pocotón de noctámbulos compartiendo delirios de los buenos. Yo también le debo mucho a la música de las madrugadas, suena mejor.

Cynthia: Qué maravilla saber de ti. Escriba correos insomnes y haga mucha poesía insomne de esa que tan bien se le da, amiga. Abrazo muy fuerte y se le quiere siempre también.

EmeJota dijo...

¡Excelente escrito! Los puntos 3 y 9 son los más parecidos a mi. El tres porque acostumbro a tener lápiz y papel en la mesita de noche para anotar las "ideas geniales" que se me ocurren, pero casi siempre me pasa lo mismo que a Seinfeld en el episodio "The Heart Attack", igual es divertido reírme de mis incoherencias. Y con respecto al nueve pues, ya sabía que estaba loca desde hace rato, ese punto es sólo otra forma de confirmarlo.

Rosas dijo...

8- Las ciencias y las artes han fracasado estrepitosamente. No es posible que aún nadie haya inventado un botón para insertárselo quirúrgicamente a uno en la sien derecha y así autoinfligirse la pausa: “Deja la pensadera de pendejadas y apágate ya”. ¡Puf!

Brillante¡
Me he reído sin parar.

Saludos
GR

Anónimo dijo...

he reído sin parar, para desgracia mía.... soy insomne desde hace 3 años, ya en tratamiento pero siempre es bueno saber que hay alguien más en el mundo que lo entiende, y dichosos aquellos que caen en los brazos de morfeo con una facilidad envidiada.

y bueno siendo 3 ya los años... me declaro una loca sin remedio jajaja tengo que aprender a apagar el techo ;)
Babs