jueves, 14 de febrero de 2013

Decálogo absurdo de amores absurdos




   1)      Un amor absurdo es tan real como cualquier otro. E incluso puede llegar a ser igual de desgarrador. Los amores absurdos son una sub-categoría de los amores imposibles.

   2)      Un amor absurdo suele estar destinado a un objeto del deseo inalcanzable. Casi siempre a una persona (un artista, una modelo, una cantante, un ídolo, alguien a quien sólo hemos visto en libros, fotos o pantallas); pero también nos enamoramos de entelequias, de ideas, de abstracciones, de proyectos irrealizables. Lo importante es que siempre sean irrealizables, para que así no pierdan su naturaleza de amores verdaderos y sobre todo para que sean legítimamente absurdos.

   3)      Dicen los especialistas que el más absurdo de los amores absurdos es el de enamorarse del amiguito(a) imaginario(a) de la infancia. El peligro está en que con la soledad, el paso de los años y ese empeño tan común en enamorarse no de personas sino del amor por el amor, esta probabilidad se hace cada vez más factible.  Uno puede terminar convencido de que no hay nadie más idóneo para entregarle el amor que esa criatura imaginaria que nos ha acompañado a lo largo de la vida y que está más que probado que nos quiere (y nos aguanta) de verdad.

   4)      Los amores absurdos pueden sentirse por gatos, perros y todo tipo de mascotas. El que no haya sentido este tipo de amor absurdo es porque no ha tenido un animal de estos al lado. O, más grave aún, porque no se ha enterado de que el amor que nos devuelven esas criaturas no es en lo absoluto absurdo. Es real y sólido como una roca ígnea.
   
   5)      Pocas cosas producen tanto vértigo como caer en cuenta de que somos correspondidos por nuestro amor absurdo. Lo más sano en estos casos es salir corriendo y reinventarse otro amor absurdo una vez el susto haya sido superado. Y esta vez asegúrese de que su amor absurdo es realmente absurdo.

   6)      Es absurdo -y más que absurdo, inhumano- pasarse la vida entera sin haber tenido ni un solo amor absurdo.

  7)      Los despechos que se sufren por la pérdida de un amor absurdo son implacables. Demoledores. Trágicos. Es un desamor que se sufre el doble y que desnuda hasta el hueso nuestra naturaleza más esencial: detrás del disfraz y del discurso que tanto nos ha costado armar, todos somos infinitamente absurdos.  Bastante más de lo que ya intuíamos.

   8)      Nadie es capaz de explicar las razones por las que se ha enamorado de su amor absurdo. Uno puede intentar pasarlos por el filtro de la razón y decir cosas como “porque me gusta”, “porque me recuerda a tal canción, a tal libro, a cual película”, “porque me complementa”, “porque me excita”, “porque saca de mí una mejor versión de mí mismo”, “porque me hace la existencia más feliz y llevadera”. Al final nada de esto explica al amor absurdo, hay que ser muy tonto o muy mentiroso para sentirse cabalmente satisfecho con esas explicaciones absurdas.

   9)      El punto anterior nos lleva a concluir que, al final, ningún amor es explicable. Más allá de que sean imposibles, verdaderos, correspondidos, imaginarios o una auténtica locura; por lo que todos los amores, en el fondo, acaban teniendo su indiscutible matiz –más o menos evidente, más o menos disimulable- de absurdidad. Especialmente cuando se trata del amor por uno mismo.

   10)   Cuando uno se conoce y se sincera se da cuenta de que tal vez el más absurdo de los amores es el que sienten por nosotros esos dementes que nos quieren de verdad. ¿Cómo se les ocurre querer a alguien como uno? Por más flores que intente echarse encima no encontrará jamás una razón contundente, así que no se lo pregunte y mucho menos intente explicárselo. Simplemente disfrute y sépase afortunado al saber que es el objeto de amor (absurdo) de alguien. Y busque la manera de seguir mereciéndose semejante dicha.

8 comentarios:

Capochoblog dijo...

Y a veces, hasta sobrepasamos el absurdo y ponemos el pendón mucho más alto, es que uno no se mide...

:)

Besos.

Julieta Buitrago dijo...

A propósito del punto 3, te envío el link de una de las películas más bellas del mundo, se llama Ruby Sparks... No dejes de verla
http://www.youtube.com/watch?v=W4RJYlSgDKM

adriana bertorelli p. dijo...

feliz de que seas uno de mis amores más absurdos, ever. locoebolas que tienes que estar para seguirme queriendo back.

claudia dijo...

Cielos, ya no tengo claro absolutamente nada sobre el amor.


Anónimo dijo...

Mi madre siempre decia que pesara las cosas buenas de la gente y las no tan buenas, y si la balanza se iba hacia las cosa buenas, esa era la medida, si te quieren tus amores absurdos es porque la balanza se inclina violentamente hacia la primera opción. C. Casano.

Leonela dijo...

¡Pobres aquellos que caen en el absurdo de quererme! Brillante :) Saludos.

Deyanira Díaz dijo...

Sin palabras, algún día sabrás por qué. Los amores absurdos son el mejor remedio para la soledad.

Un abrazo querido José.

María Antonieta Arnal Parada dijo...

Hay cosas que mejor no meterle mucho coco. Por lo menos tienes alguien que te quiere y hay que darle gracias a Dios por eso.