We hate It when our friends become succesful
Morrisey
Jim Morrisey, el mítico cantante de los Smiths, aseguraba ya de solista que “odiamos cuando nuestros amigos se hacen exitosos”. No sé si a Morrisey cuando escribió eso se lo carcomía la envidia ante la suerte ajena; creo que no, más bien se refería a lo detestables que se hacen algunos cuando la fama les toca a la puerta.
Yo he tenido suerte, porque la mayoría de mis amigos (cuando lo son de verdad) han seguido siendo en esencia los mismos tipos de siempre independientemente de lo destacados o de lo anónimos que les ha tocado ser hasta ahora. Y cuando la pegan del techo yo me alegro un montón, es como cuando un pana mete un gol y se acuerda de voltear al pedazo de banco donde estás tú sentado porque lo quiere celebrar contigo. Me doy por servido y le digo al de al lado: “el del golazo es amigo mío”. Cosa que le suele dar igual y más que igual al envidioso de al lado. Pero eso es problema suyo.
Mi amigo Héctor, quien se sentaba en el pupitre de al lado, a los 13 años me prestó dos cintas TDK de 90 minutos. En una de ellas había una cosa prodigiosa que me cambió el rumbo musical de la vida, uno tipos ahí llamados Depeche Mode –acabó siendo la banda favorita de mi madre de tanto que se la puse en una repetición de espiral disparada al infinito-. En la otra estaba grabado un concierto de U2 llamado Under a Blood Red Sky, una cosa que aún hoy cuando la escucho me hace volver inexorablemente a la adolescencia. Los escuché como si fueran lo último que tuviera el placer de oír en la vida. Los Depeche Mode aguantaron milagrosamente la rosca, pero a U2 se lo comieron los cabezales del reproductor y no hubo manera de regresar la cinta magnetofónica a su jaula plástica. Murió destripado, cualquier operación hubiera sido inútil y en extremo dolorosa. Yo me fui apenadísimo el lunes a clase a devolverle a Héctor sus Depeche Mode sanos y salvos pero también a darle el parte de guerra de los caídos de U2. A manera de desagravio le entregué un cassette virgen de 90 minutos (que me costó la mesada entera). Lo recibió sin decir una palabra, se lo guardó en el bolsillo y yo di por sentenciada a muerte la naciente alianza musical que nos estábamos armando.
Al día siguiente, en absoluto silencio y sin siquiera saludar, Héctor alargó el brazo y me puso sobre la tabla del pupitre el mismo cassette que yo le había entregado la mañana anterior. Venía grabado con una selección de todo lo mejor que tenía en su casa: “Vainas que te van a gustar” decía el lomo de la cinta escrito con su puño y letra. Y vaya que tenía razón.
Hace unos años supe que Héctor ahora, viviendo en Nueva York, trabajaba como productor, mezclador e ingeniero de sonido de artistas de la talla de David Bowie, de Lou Reed, de Philip Glass, de Björk, de Roger Waters, de Gustavo Cerati, de Michel Gondry (el cineasta que también es músico), entre otros. Que venían de todas partes del mundo a grabar sus discos con el venezolano Héctor Castillo. Le escribí para felicitarlo, la verdad es que me llenaba de un orgullo infantil que el panita del pupitre de al lado se codeara con esos monstruos y que hubiera llegado tan relejos. Recibí su respuesta al día siguiente, diciéndome que venía pronto, que desde ya quedáramos para unas cervezas, que tenía que contarme un par de anécdotas muy locas que le habían pasado con esa gente y al final esta perla que le dio especial sentido a todo: “Chamo, mi trabajo no es gran cosa, esto es igualito a ser barbero. Viene un tipo, se te sienta en la silla y te dice “yo quiero un corte de pelo que sea parado por arriba, bien cortito, casi rapado, por los lados; me dejas las greñas atrás y luego me pintas todas las puntas de plateado”. Y uno dice: “coño, se te va a ver horrible esa vaina, pero bueno… aquí estamos para eso”. Y al final le haces su corte de pelo a su gusto pero le intentas también poner algo de lo tuyo, un invento personal que le puede ir bien. No sé, una vaina que crees que le va a gustar”.
¿Has visto Morrisey? Qué mala suerte la tuya con eso amigotes.
Héctor Castillo con Cerati al fondo






