lunes, 14 de marzo de 2011

La pinta de los fantasmas

El otro día en ese reflejo del mundo -aún más delirante que el mundo mismo- llamado Facebook, un amigo colgó en su muro un video realmente sorprendente: la noticia de una fantasma que asistía a su propio accidente automovilístico.

Pero aún más increíble que la noticia, aún más impactante que la imagen del fantasma (así transparentoso, medio asomado por un costadito de su propio cadáver: “verga, mi pana, este loco se parece burda a mí pero todavía más escoñetado”), lo que más me llamó la atención fue la ropa del fantasma: ¡El tipo andaba en shores! Unos pantaloncillos azules tan translúcidos como su portador.

Jamás me había puesto a pensar en la ropa de los fantasmas. Pero entonces recordé que en Altagracia de Orituco nos pusimos un día a hablar con unos muchachos de la zona sobre los espantos y aparecidos del llano guariqueño y había un chamo que insistía en que en su pueblo aparecía por las noches un espíritu al que se le reconocía porque andaba en chancletas. Y el panita hacía el sonido de las cholas: chas, chas, chas, chas (pero con voz de ultratumba).

Los de mi generación crecimos con un imaginario de fantasmas vestidos de sábanas blancas o a veces con capucha (los encapuchados son malos, mosca con esos tipos). Pero uno después de darle vueltas a la idea –y después de ver el video citado más arriba- acaba pensando en cómo se vestirán de verdad los fantasmas. La lógica nos dice que tiene que ser con la ropa con la que se murieron, aunque hay abuelitas que aseguran que sus difuntos se les aparecen con el traje celeste y la corbata de cuadritos que tanto les gustaba: tú sabes, tal cual como se vestía él los domingos.

Me gusta (y me angustia un poco también) la idea de que hay fantasmas por allí que cuesta un mundo reconocerlos:

-El otro día estábamos jugando a la Ouija y nos pusimos a invocar al fantasma de Gilberto… chamo, el tipo se metió a marico después de muerto. Súper marico, nosotros pensábamos que nos estaba echando vaina pero no...

-¿Te acuerdas del viejo Marcano, el de la barba y las greñas grasientas que era megacomunista y andaba siempre con su franela roja? Bueno, el fantasma del tipo se me aparece en la redoma por las noches, pero yo no tenía idea de quién era porque ahora está afeitado y vestido de Armani.

-Dicen que a la medianoche, frente a la licorería, se está apareciendo el espanto del Cabeza de Tobo ¿te acuerdas del malandro que nos tenía azotados a todos en el barrio el año pasado? Bueno, igualito pero con falda, ahora se llama Lupita y se operó las tetas. Y te cagas el doble.

-Señores de la Junta de Accionistas, por favor no se asusten si en el espejo del baño de caballeros se les aparece un punk con un mohicano verde, es nuestro antiguo presidente, el difunto Don Alfonso. Paz a sus restos.

-Bróder, te cagas si ves al fantasma del gordo Pimentel; el tipo ahora está en la línea, mide dos metros y tiene los ojos verdes.

-Sí, claro, yo lo he visto, como dos o tres veces. Por cierto que a mí ese pana me pareció siempre un rolo de pajúo, pero ahora de fantasma reconozco que es mucho más de pinga.

Yo por mi parte, si me toca ser fantasma, exijo que sea con un sombrero como el de William Burroughs y con una pipa. Porque por fin fumaré pipa.


8 comentarios:

Erik dijo...

Muy bien escrito y de un tema neo-escolástico bastante interesante: cómo visten los fantasmas es un asunto mucho más importante para nuestra época que la existencia o no de dichos fantasmas; máxime si ya de vivos la mayoría andamos esperpénticos.

Anónimo dijo...

Lograste asustarme con tu cuento de fantasmas, menos mal que al final le diste un tono humoristico y se suavizó el susto, ja,ja.

Julieta Buitrago dijo...

A mi no me asustó, lo que me dio fue envidia. Quizás algún día, cuando me muera, mi fantasma pueda usar el sarcasmo tan fluidamente como José… Ojalá!
Me encantó!

María Antonieta Arnal dijo...

Muy bueno, pero no me gustó lo que dijiste cuando jugaban a la ouija. No se puede jugar a eso.

Anónimo dijo...

Comparto tu opinión con respecto a la Ouija, , se le abren las puertas al maligno, pero creo que Urriola lo hizo tiempos remotos.

Jose Urriola dijo...

Erik: Es que dada la imagen damos por descontado que los fantasmas claro que existen, ahora hay que preocuparse por dónde consiguen los harapos. Gracias por leer y comentar.

Anónimo: No te asustes, sonríe.

Julieta: Gracias por tu gentil comentario, no tienes nada que envidiar, te aseguro que no.

Toña y Anónimo 2: Hace años que no juego a la Ouija ni me interesa. En ningún momento digo que el que juega a la ouija soy yo, era un simple recurso narrativo para ponernos en situación. Gracias por preocuparse, un gran abrazo,
Jose

El Público dijo...

José, puedo agregar muchos datos freak a esta noticia, principalmente porque crecí en Iquique y transité muchas veces la mentada A - 16... Si te contara, si te contara (santiguándome y poniendo los ojos blancos)... pero son tantos y de casos tan parecidos que, finalmente, basta con la noticia (aunque hay un par más documentados y DRAMATIZADOS, en un programa chileno que se llama "El día menos pensado", que ocurren en Huara, un pueblo cerca de iquique y cerca de la A -16).
Otros datos del video: Chilevisión, el canal que transmite la "noticia" era, hasta hace ocho meses, el canal de Piñera (piraña), nuestro presidente bananero, y pasó a manos del no menos bananero TED TURNER... Las vueltas de la vida, no?

Adriana dijo...

yo de fantasma, con un vestido de flores como las viejitas, para asustar mas :)