lunes, 10 de julio de 2006

Chapeau, Monsieur Zidane...


Lo único que realmente tiene un hombre es su dignidad. Yo no sé qué le pasó a Zidane por la cabeza, qué le hizo bullir la sangre en las sienes de esa manera, me pregunto realmente qué le habrá dicho Materazzi. Qué fue lo que detonó en Zidane esas ganas de suicidarse, de decir “aquí se acaba el personaje y comienza la persona”.

Zidane sabía muy bien lo que se estaba jugando cuando le encajó la frente con rabia en el pecho al italiano. Sabía que ese cabezazo, por ahora, significaba salir por la puerta de servicio en vez de por la puerta grande. Que indignaría a muchos, que entristecería a algunos, que nos desconcertaría a todos.

El viejo siempre me decía: “Hijo, los grandes hombres tienen que saber en qué momento hacerse matar”. Él lo decía por Allende, que se hizo matar en La Moneda en pleno golpe de Pinochet. Lo recriminaba de Carlos Andrés Pérez, que no supo hacerse matar cuando le dieron el golpe, y al resistirse encontró luego una muerte; otra, mucho peor. Para él, para todos.

Creo que Zidane se hizo matar ayer. Y lo hizo por dignidad, por respetarse más como ser humano que como astro de multitudes. Lo hizo porque más allá de ser un monigote diplomático y pulidito, políticamente correctísimo, como Pelé; Zidane se asumió como un hombre. Que se duele, que se apasiona, que marca con una raya clara su umbral de tolerancia. Quién sabe cuánto aguantó el hombre, qué tipo de cosas estuvo por centenares de minutos teniéndose que tragar. Hasta que el gran futbolista dio paso al hombre ofendido. Eso, aunque no lo crean, es un acto de heroísmo.

Yo iba por Italia en la final. Tengo ancestros Giusti de la Toscana, tengo otros Anselmi de la Lombardía, el abuelo Casanova era de Palermo. Mi vieja sufre y goza con los azzurri con una intensidad tal que acaba por contagiarme. Acepto gozoso que me goleen a mi equipo con tal de verla a ella celebrar. Y sin embargo, yo aplaudo hoy a Zinedine Zidane, porque le ha dado al mundo una lección de amor propio. Porque hay que ser valiente para clavarle un cabezazo al atorrante que se lo merece aunque el mundo entero sirva de testigo. Sabiendo perfectamente que después todos se llenarán las bocas con juicios éticos que serían incapaces de aplicarse a sí mismos.

Materazzi podrá celebrar hoy con su balón dorado con el que jugaron la final, con su copa doradísima ganada a fuerza de penaltis. Pero dentro de poco ya nadie se acordará de él. O acaso lo recordarán como el patán que insultaba a Zidane hasta ganarse un cabezazo más que merecido. Como el infeliz tatuado de estrellitas que se dedicó a provocar al mago, mucho más que a jugar fútbol. Se morirá sabiendo que jamás será Zidane, jamás jugará como él, nunca podrá tener ni un ápice de su dignidad, ni un segundo de su talento.

Me quito el sombrero: Chapeau, Monsieur Zidane! Usted ha sido un gran hombre que en el momento oportuno se ha sacrificado, ha sabido cuándo hacerse matar. Hoy lo velan con frustración y rabia, lo despiden de mala manera. Le aseguro que mañana lo recordaremos como un caballero ejemplar. Y, lo más bonito, no será tanto por el fútbol –que claro que se lo ha ganado- sino por la persona.

8 comentarios:

Fedosy dijo...

yo estaba buscando las palabras que le dieran forma a ese sentimiento de orgullo que me tuve cuando Zidanne hizo lo que hizo, usted, compadre, me los acaba de dar con supremo arte.

Anónimo dijo...

CIERTAMENTE, SOLO ZIDANE SABE QUE FUE LO QUE COLMO SU PACIENCIA PARA RESPONDER DE ESTA MANERA PARA LA MAYORIA INCOMPRENSIBLE, EL ES TODO UN HOMBRAZO, MUCHAS SUSPIRAMOS POR EL Y ADEMAS SERA RECORDADO COMO UNO DE LOS GRANDES, UN CABALLERO, UN EXCELENTE JUGADOR, PERO SOBRETODO UN HOMBRE.

César dijo...

Bróder, no puedo estar más de acuerdo... Zizou es un héroe, además del mejor jugador de todos los que desfilaron por este mundial.
Igual estoy de acuerdo con Fedosy, aunque no podría ser tan efusivo.
Para cerrar: tremendo cabezazo le metieron al italianito ¿ah?

Va un abrazo

Fósforo Sequera dijo...

Zidane supo bordar los hilos del fútbol que hizo falta en este mundial, aun cuando muchos quisieron jubilarlo antes de tiempo. Con lo del cabezazo, bueno, quienes hemos tenido la oportunidad de estar pisando una cancha de futbol (independientemente del nivel) sabemos las cosas que se dicen, la cantidad de adrenalida que fluye y que las vendettas se cobran dentro de la cancha. Gozarse un caño o una gambeta equivale a una afrenta. Estoy de acuerdo con todos.

Excelente blog. Un abrazo.

Seguimos en clave...

SiempreBuena dijo...

el día después de la final sucedieron muchas cosas: había por todos lados paviperros con sus respectivas camisas del equipo de italia pegaditas al cuerpo, de pronto toodos sabían de fútbol, pero sobre todo la tv, radio y prensa escrita además de la web se llenó de juicios en contra de zidane, no vieron mas allá de lo que hizo, de lo que ese cabezazo representaba, yo sí aplaudo a zidane, no considero que haya salido por la puerta de atrás y que eso había manchado su carrera, sibien es cierto que ese episodio va a ser muy recordado toda una vida de méritos no debería borrarse por un incidente así, incidente que al final no todos comprendieron. me gustó mucho este post.

Anónimo dijo...

Con mi comentario no estoy de acuerdo ni yo...pero me pregunto, si deberíamos vanagloriar la actitud suicida. Al menos no delante de muchos niños e "inocentes" que estan aprendiendo a convivir. Entonces qué diferencia sustancial la hay con los suicidas del Medio Oriente, con los Árabes y Musulmanes.... humillados y vilipendiados....
Bueno, al menos yo, nunca podré estar de acuerdo con matar a nadie, menos a uno mismo. Por mas razón que se tenga.
...Y además, es un juego....
Sí, nos representa, pero es un juego.
Si, nó,
se va hasta el final y se acabo el planeta...

Juan Carlos Chirinos dijo...

excelente comentario que suscribo, sobre todo en lo de la anonimia de Materazzi que nunca será sino "el que cabeceó Zizou"

norell dijo...

Estando aqui en Francia tuve la suerte de ver un Documental de Zidane... de verdad que para mi era el jugador frances que le metio su ta'te quieto al otro italiano...

Pero luego de ver ese documental, lo conocí y me impresionó su humildad y su apego por la familia... es un excelente deportista y un papa de los buenos...

Asi que bien bueno que le dio su merecido al otro... es como dices tu, despues de todo nadie se acordará del italiano busca peo pero siempre habra Zidane...

Por si te interesa el Docu se llama Le dernier match... te va a encantar!!!!! yo lloré y todo...