jueves, 4 de septiembre de 2008

Pelechian, la vida.

Yo quería atreverme a hablar un poco de de un cineasta armenio llamado Artavazd Pelechian. Iba a cometer la osadía de intentar ponerlo en palabras. No puedo, la verdad, simplemente no se puede. Dicen que cuando algo gusta o duele demasiado la única opción para nombrarlo es un balbuceo o el silencio.

Diré apenas que una vez coincidí con un tipo que no me caía para nada bien (ni yo a él) y con el que me vi forzado a hablar durante el corto trayecto que había desde la escalera del metro hasta la puerta de la escuela. Me dijo algo que me pareció en ese instante una soberna idiotez: Yo daría mi vida entera por hacer una joya de cinco minutos como las de Pelechian.

Uno aprende cosas hasta cuando cree que no. El cabrón tenía razón.

Life, una de las pocas películas a color de Pelechian.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Tu trabajo corto, me recordó Augusto Monterroso, el video,sobre el milagro de la vida, de Pelechian, es tan hermoso.... Gracias por permitirnos conocer parte, del genial cineasta armenio, C. Casano.

Anónimo dijo...

Precioso, bella selección del cineasta para tu trabajo.

Anónimo dijo...

¿Coincidencia? La joven bonita me recuerda la del premio aquel....

IERL dijo...

Maravilloso

CLArisa dijo...

Las clases continúan... Un aula sin infraestructura...

Saludos!

Arcangel Vulcano dijo...

Panita tiempo sin viajar por estos parajes maravilloso; andamos un poco distraídos sumergidos en la cruel actividad política; pero vinimos de aterrizar en el blod del brillante escritor trujillano juan Carlos Chirinos el Cuaderno de Taganga, en donde te ha hecho una especial reseña; fue cuando advertimos que el amigo creativo, soñador, poeta y "lunático" José Urriola no se detiene jamás en la producción con su fascinante y alucinante pluma, sumergido como anda siempre en las profundidades del pensamiento crítico y tragando poesía. ¡En hora buena!

Un fraternal saludo